Corporativos 2.0

Red Social de Comunicadores en actualización permanente

La paz trae alegría. Trae calma, progreso, bienestar. La paz crea conciencia, solidaridad, vivencias. Eso y mucho más.
Pero los ecuatorianos no vivimos en paz.
La paz es el estado natural del alma. Es la fuente de inspiración, el origen de las ideas, el fundamento de la sociedad. La evolución del alma, inclusive
Pero los ecuatorianos no vivimos en paz.
La paz es el equilibrio. Es el sueño tranquilo, la sonrisa franca, el crecimiento espiritual. La paz es el inicio y no el fin. El motivo y no el pretexto. El objetivo y no el argumento.
Pero los ecuatorianos, lamentablemente, no vivimos en paz.
Hoy somos sacudidos por las confrontaciones y los escándalos. Las acusaciones y las injurias. Hay una competencia permanente de quién grita más. De quién convulsiona más. De quien odia más.
Y en esta vorágine, trístemente lleva la delantera el presidente Correa. El mandatario, el jefe de Estado. El hombre que debería ser sinónimo de mesura, de criterio, de ecuanimidad. Ha olvidado, tal vez, que debe revestirse de esas virtudes. Ya no son aleatorias. Ya no son opcionales. Son obligatorias.
Rafael Correa debe ser el estadista. El ejemplo. El modelo a seguir. Un modelo para bien. Y ahí no caben los insultos, las imposiciones y las amenazas.
Su deber es concertar. Su deber es conciliar. Dialogar. Respetar. ¡Respeto! Una palabra tan denigrada en estos tiempos difíciles. Una palabra que cada sábado es pisoteada con saña.
Los ecuatorianos eligieron a Correa en democracia. Y a él le toca mantenerse en democracia. Quienes no comparten sus ideas tienen los mismos derechos. El derecho a expresarse. A opinar. A cuestionar. El derecho sagrado que ninguna ley puede limitar, bajo disfraces interesados.
Si dice que la patria ya es de todos, que así sea. Y el socialismo no necesariamente es de todos.
Aún es tiempo de recobrar la paz. Siempre hay tiempo. Con la paz nos convertiremos en nación. Sin la paz seremos el caos. El odio. La tragedia del pasado que todos quieren olvidar.
Que Dios ilumine a nuestro presidente.

Compartir 

Agregar un comentario

¡Tienes que ser miembro de Corporativos 2.0 para agregar comentarios!

Únete a esta red social

Sobre



Insignia

Cargando…

© 2009   creado por Christian Espinosa en Ning.   Crear tu propia red social

Insignias  |  Informar un problema  |  Privacidad  |  Términos de servicio

Iniciar sesión para hablar